Sobre la competitividad


Una pequeña reflexión…

Reconozco que soy competitiva. ¿Muy competitiva? Realmente no lo sé porque desde pequeña he bloqueado este aspecto de mí. ¿Por qué? Porque tenía asumido un mal concepto: si eres competitivo y te mides con los demás, significa que también eres envidioso.

Odio la envidia. Y como no la soporto, elimino… ay que ilusa, es imposible borrar una parte de nosotros, me corrijo entonces: reniego e ignoro esta faceta mía.

Menuda estupidez. ¿Qué gran error, verdad? Seguro que adivináis alguna de las consecuencias que ésto ha podido tener en mi personalidad, en mi desarrollo intelectual y físico, en mi actitud ante la vida…

Considero que la peor consecuencia ha sido mi hábito de “abandonar”. Sí, ya que cuando descubría que alguien era mejor que yo en lo que fuera, abandonaba aquello que estaba haciendo.  Al admirar las habilidades del otro y desear alcanzarlo, sentía como la “Competitividad” intentaba salir del pozo al que la había arrojado. Y eso me causaba frustración y mucho temor por si la envida aparecía. No podía consentirlo. Debía cortar por lo sano. Abandono esta senda.

Y con el mal hábito de abandonar, crece el árbol retorcido de la “Desmotivación” y obviamente, sus malas hierbas “No encuentro mi lugar en el mundo”.

Alguien amable, podría sugerirme: tranquila, no es culpa tuya, es culpa de la sociedad, de tu familia, de tus amigos, de tu cultura… Son ellos, los que te hacen que pienses así. Los que desean que tengas estos conceptos negativos para que no logres ser nadie.

¡Qué bonito! ¡Menudo peso te quitas de encima! ¡La culpa es de otros! ¡Yo sólo soy una victima!

Pero con el tiempo, esas palabras vuelan y no te ayudan a ser mejor. Algo no funciona. Y pueden ocurrir dos cosas: continuar ser el pobre martir que la sociedad manipula sin que podamos remediarlo (¡ay, pobres de nosotros!) o abrir los ojos y cambiar los conceptos.

Me atreveré a abrirlos, porque quiero disfrutar plenamente de todo lo que soy. Venga, vamos a ello.

Lo primero, ¿qué concepto es aquel de “culpar a la sociedad”? ¿Por qué nos dejamos llevar por esta droga psicológica? Huir de nuestro gran poder de decisión, de libertad, de inteligencia…. para ocultarnos lloriqueando porque “ellos tienen la culpa”.

Vale, dirás, ¿la culpa la tenemos entonces nosotros por no tener más iniciativa, más “personalidad?

Pero… ¿por qué no paramos de buscar, de endosar la culpa a algo o a alguien? De verdad, ¿es que eso nos hace mejor? Vamos, seamos realistas, no es culpa de nadie.

¿Cómo que no?, me dirás, lo más inteligente es pensar que ambas partes tienen la culpa: nosotros y el mundo.

Sí, es lo más razonable, aunque, ¿por qué no cambiamos el chip y aparcamos a un lado el tema de la “culpa”? Nos hace perder energía y tiempo el averiguar quién o el qué es el culpable y sinceramente, ¿tú has notado mejoría? Porque yo no, sólo me sirve para hundirme en el drama, sea el que sea.

Abriendo entonces una nueva ventana para que entre una luz diferente, voy a observarme, a mí, a mis pensamientos y a mis concepciones sobre lo que son las… cosas. Y voy a hacerlo, intentando no pensar en ningún momento de manera negativa. Tampoco pensaré en unicornios, lo prometo.

Soy competitiva. ¿Por qué? La respuesta es sencilla, porque me gusta ser buena, hacer las cosas bien, amo el nivel de “maestro” en todas las cosas. Ah, pero tal vez eso sea un sentimiento de querer ser superior a los demás y… ¡ALTO! Nada de pensamientos negativos. Quedémonos con lo bueno: queremos alcanzar un grado alto de conocimientos, de habilidades y destrezas. ¿Por qué? Porque el conocimiento me fascina, es hermoso. Punto.

Soy competitiva. ¿Hacia quíen? Sinceramente, creo que conmigo misma. Ah, pero eso lo has leído en frases de auto-ayuda, tú realmente compites contra la gente porque envidias… ¡ALTO! Nada de pensamientos negativos. Competir contra, esa palabra, contra, hace que sienta que tengo adversarios, que debo derrotar a alguien. Menuda actitud más estresante y oscura. En serio, pensémoslo con otra perspectiva (suerte que no existe una única y verdadera): Te fijas en la gente, eso es cierto, y detecto que ellos son mejor que yo y… cautela, no nos precipitemos pensando, seamos honestos y honrados, y… continúa. Y les admiro. Admiro lo que han logrado ser. ¡Admiración! Eso es bueno. ¿Y por qué pensaba que sería envidia? ¿Acaso alguna vez les he deseado mal o los he detestado o…? Nunca, jamás. De hecho, el ver lo buenos que son en lo que hacen provoca que nazca en mi un arrebato de orgullo y cariño, aunque no los conozca bien. ¡Nada de hablar de unicornios, diréis! Lo siento, pero soy así, juzgadme si queréis pero vuestra conclusión no hará de mi una persona distinta a la verdadera que soy.

Continuando con lo que estábamos, si lo que siento es admiración sincera… ¿compito realmente contra esas personas? Tal vez, contra la que compita sea contra mí misma y tema defraudarme. ¡Hallazgo! Soy exigente conmigo misma, nada compresiva y hasta cruel. ¡Menudo cambio de chip tenemos que hacer por aquí!

¿Y qué tal si cambiamos toda nuestra manera de pensar negativa y… no sé… qué tal si reflexionamos sobre ésta? Y si…

Amo el conocimiento, veo belleza en la habilidad y destreza de la mente, el físico y el alma, admiro a esas personas que saben llevar a cabo correctamente ciertas acciones y… siento… Inspiración para motivarme a competir conmigo misma para… sencillamente evolucionar… sin prisa pero sin pausa.

Ahora sí que se me ha quitado un gran peso de encima e incluso, siento que tengo un hueco en este mundo para mí.

Idílico. Utópico. No sé lo que estaréis pensando. Pero, ¿no es verdad que todos las grandes cosas se consiguen con sueños tontos?.

Dejadme soñar, permitidme perderme en mis pensamientos. Y gracias, por ser mi inspiración para tener alas y volar.

Y ahora, voy a salir de mi caverna e intentaré que mi vista, soporte los rayos del sol.


Acerca de MoniVillora

Ingeniera en Diseño Industrial y con 5 años de experiencia como Profesora y Diseñadora Gráfica, deseo aportar con mi Blog todos los conocimientos y experiencias relacionados con el Arte, la Creatividad, el Diseño y muchas cosas más.

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